Don Hernando de Elgueta determinó erigir una ermita en honor de San Blas Obispo, fue una sencilla construcción, la cual se aprovechó para colocar una imagen de la virgen María. En aquel tiempo se celebraba cada año una procesión, que salía de la catedral y se dirigía a Santo Domingo, cantando la letanía al evangelista San Marcos; por dificultades decidieron cambiar el rumbo de la procesión, hacia la ermita de San Antonio Abad, de ahí surgió la idea de construir un templo en honor al Santo Evangelista. La iglesia de San Marcos, apenas se había concluido con techos de vigas y tejas, cuando en 1604 llegaron a Puebla procedentes de Veracruz unas damas deseosas de formar una congregación bajo la regla de las Carmelitas Descalzas, otorgándoles el Obispo esta capilla y sus terrenos aledaños. La construcción se termina en el año 1675. En 1698 empieza a funcionar como parroquia dependiente del sagrario diocesano; se nombró al bachiller José de Villegas como primer vicario. En 1769 se levantó la torre desaparecida años mas tarde y suplida por la actual, que data de 1835. En el interior del templo se colocó un retablo salomónico con la imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso; sobresalía el colateral de barroco estípite dedicado a Cristo.

   La fachada de azulejos y ladrillos se terminó en 1797, típica de la arquitectura barroca poblana del siglo XVIII. Con un portón de madera al centro, en marco de cantera que remata en una cornisa y sobre él una ventana rectangular. Tiene tableros de mosaico de talavera representado a San José, a la Inmaculada y a San Marcos. Del lado poniente se desplanta una torre que aloja las campanas con balcones y barandales de herrería y remate con cúpula muy pronunciada, con vanos redondos.

   En la fachada lateral, unos macizos contrafuertes contra los muros que sostienen los empujes de las bóvedas, una sobria portada lateral enmarcada en cantera con un arco de medio punto y frontón triangular. El interior de una sola nave está cubierto con bóveda de cañón con lunetos que se adorna con rosetones, su pavimento es de mármol de Tepeaca gris. Presenta en un tramo cúpula sobre tambor octogonal apoyada sobre pechinas. En el ábside cuadrado tiene un retablo con columnas jónicas blancas, que salen en forma circular rematando en una cupulita. En los muros laterales, lambrín de talavera terminado en azulejo con el símbolo de San Marcos. En los muros laterales de lado del evangelio, pinturas de la Divina Providencia y del Señor de las Maravillas, enseguida las esculturas de San Peregrino Lazioso, San Martín de Porres, La Virgen Negra de Monserrat y la Virgen Dolorosa. En el pequeño crucero que forma el cimborrio hay altares dedicados a Cristo Rey, San Marcos y Santa Teresa de Jesús. Enfrente un altar dedicado a la Guadalupana, y repisas a los lados de La Virgen de Ocotlán, el señor San José y San Marcos. El cancel de madera a la entrada tiene la peculiaridad de tener los cristales hasta el piso sin ningún antepecho.

 

TRANSCRIBIO. GUADALUPE LARA AGUILAR

Bibliografía:

"Las Iglesias de la Puebla de los Angeles"

Eduardo Merlo Juárez, José Antonio Quintana Fernández.

UPAEP, A.C. 2001

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Historia y descripción arquitectónica.
41- San Marcos
(Reforma y 9 Norte)